"Cuando el hambre no es física, sino emocional"

Si eres una persona emotiva que no puede ver una película de amor sin estallar en llanto; de las que la opinión de los amigos, la conversación con el jefe, los acontecimientos familiares o una discusión con tu pareja, te hacen cambiar de humor dando un giro de 180º a tus quehaceres cotidianos, quizás también seas una persona emocional en la alimentación.

Fuente: Marta Garaulet

Test de grado de comedor emocional

¿Te has fijado en la manera en que comes? ¿Has observado si ingieres sin hambre? ¿Utilizas la comida para aliviar tu ansiedad o tus preocupaciones? Si intuyes que esto puede estar pasándote, tal vez estés utilizando erróneamente los alimentos para combatir el aburrimiento, la soledad, el estrés o el enfado.Lo  saludable es afrontar estos estados con otras estrategias distintas a la comida, pero para ello el primer paso es aprender a detectar cuándo te estás comportando como comedor emocional.