La resistencia a la pérdida de peso se refiere a la dificultad que algunas personas experimentan para perder peso a pesar de seguir programas de dieta y ejercicio. Seguramente alguna vez te habrás preguntado: “¿por qué no bajo de peso?”. Pues bien, entre las causas más comunes en adultos encontramos factores fisiológicos y de conducta:

 

¿POR QUÉ NO BAJO DE PESO SI HAGO EJERCICIO Y DIETA?

Principales causas de la resistencia a la pérdida de peso:

  1. Adaptación metabólica: La reducción del gasto energético más allá de lo esperado como respuesta a una dieta baja en calorías puede dificultar la pérdida de peso. Este fenómeno se ha observado en individuos con obesidad que muestran una adaptación metabólica significativa.
  2. Disfunción del tejido adiposo: La obesidad induce alteraciones en el tejido adiposo tanto blanco como marrón, así como en el músculo esquelético y el cerebro, lo que puede dificultar la pérdida de grasa. La inflamación y la estimulación adrenérgica aumentada pueden disminuir la lipólisis y la oxidación de lípidos, reduciendo la termogénesis.
  3. Resistencia a la insulina: La obesidad y la inflamación crónica de bajo grado pueden llevar a la resistencia a la insulina, lo que dificulta la regulación del metabolismo de la glucosa y la grasa, teniendo peores resultados en la pérdida de peso. Además, estas personas son más propensas a recuperar el peso perdido.
  4. Inflamación: La inflamación sistémica crónica, común en la obesidad, puede interferir con las señales hormonales y metabólicas que regulan el apetito y el gasto energético, favoreciendo la retención de peso.[4]
  5. Cambios hormonales: La pérdida de peso puede inducir cambios hormonales que aumentan el apetito y disminuyen la saciedad, como el aumento de la grelina (hormona del hambre) y la disminución de la leptina (hormona de la saciedad), lo que puede llevar a un aumento de la ingesta calórica, y favorecer una rápida recuperación del peso perdido.
  6. Comportamientos compensatorios: Después de la pérdida de peso, es común que las personas aumenten su ingesta calórica y reduzcan su actividad física, lo que puede contrarrestar los efectos del ejercicio y la dieta en la pérdida de peso.[6]

Estos factores interactúan y se suman a veces, haciendo que la pérdida de peso sostenida en el tiempo, sea un reto para muchas personas con obesidad.

Rueda de alimentos saludables para bajar de peso

 

¿A QUÉ EDAD SUELE RESULTAR MÁS DIFÍCIL CONTROLAR EL PESO? GRUPOS DE EDAD MÁS AFECTADOS

Según estudios médicos, como el estudio PREVIEW, los adultos mayores pueden lograr una pérdida de peso sostenida, pero tienden a experimentar una menor mejora en la composición corporal y en los marcadores de salud cardiometabólica en comparación con los adultos más jóvenes.

El estudio PREVIEW mostró que los adultos mayores (55-70 años) lograron una mayor pérdida de peso sostenida después de una intervención de mantenimiento de peso basada en el estilo de vida, pero tuvieron menores mejoras en la glucosa plasmática y la presión arterial sistólica en comparación con los adultos más jóvenes (25-45 años). Además, otro estudio encontró que los adultos mayores (≥60 años) lograron una mayor pérdida de peso inicial y sostenida en comparación con los adultos más jóvenes, pero la pérdida de masa libre de grasa y masa ósea fue más pronunciada en los mayores.

En resumen, aunque los adultos mayores pueden perder peso, la resistencia a la pérdida de peso se manifiesta en una menor mejora en la composición corporal y en los marcadores de salud cardiometabólica, lo que sugiere que las intervenciones deben adaptarse para prevenir la pérdida de masa libre de grasa y masa ósea en este grupo de edad.

Aunque te encuentres en alguno de estos grupos de pacientes, para todo el mundo es más fácil ganar peso que perderlo. Una dieta drástica no debe alargarse. Para evitar esa adaptación, la dieta debe ir amoldándose a las circunstancias de cada paciente e ir aumentando la ingesta para mantener la rutina deportiva adecuada y la masa muscular.

En resumen, mantener una dieta saludable ofrece múltiples beneficios más allá de la pérdida de peso, incluyendo mejoras en la salud metabólica, la composición corporal y el bienestar psicológico.

Ponte en contacto conmigo si estás buscando un experto profesional dietista nutricionista. Es posible que tardes un poco más de tiempo, pero con perseverancia vas a lograr resultados.

 

 

 

 

Vista de mesa con plato de ensalada, pesas rojas y botella de agua.

 

REFERENCIAS

  1. Metabolic Adaptation Characterizes Short-Term Resistance to Weight Loss Induced by a Low-Calorie Diet in Overweight/­Obese Individuals.Whytock KL, Corbin KD, Parsons SA, et al. The American Journal of Clinical Nutrition. 2021;114(1):267-280. doi:10.1093/ajcn/nqab027.
  2. 2. Obesity-Induced Tissue Alterations Resist Weight Loss: A Mechanistic Review. Della Guardia L, Shin AC. 
  3. Diabetes, Obesity & Metabolism. 2024;26(8):3045-3057. doi:10.1111/dom.15637.  New Research
  4. Insulin Resistance and Inflammation Predict Kinetic Body Weight Changes in Response to Dietary Weight Loss and Maintenance in Overweight and Obese Subjects by Using a Bayesian Network Approach. Kong LC, Wuillemin PH, Bastard JP, et al.  The American Journal of Clinical Nutrition. 2013;98(6):1385-94. doi:10.3945/ajcn.113.058099.
  5. Long-Term Persistence of Hormonal Adaptations to Weight Loss. Sumithran P, Prendergast LA, Delbridge E, et al.  The New England Journal of Medicine. 2011;365(17):1597-604. doi:10.1056/NEJMoa1105816.  Leading Journal 
  6. Resistance to Exercise-Induced Weight Loss: Compensatory Behavioral Adaptations. Melanson EL, Keadle SK, Donnelly JE, Braun B, King NA.  Medicine and Science in Sports and Exercise. 2013;45(8):1600-9. doi:10.1249/MSS.0b013e31828ba942.
  7. Age- And Sex-Specific Effects of a Long-Term Lifestyle Intervention on Body Weight and Cardiometabolic Health Markers in Adults With Prediabetes: Results From the Diabetes Prevention Study PREVIEW.